
Cuando callas
el vértigo prende mis ojos.
Me detengo en las esquinas
a mirarme el corazón
y sólo veo el estómago.
Cuando callas
mi alma se pelea.
Opinan mis torpezas.
Se quebranta el aliento
y pongo techo a los besos.
Cuando callas
no me aguantan las rodillas.
El pecho agita sus banderas
y pido auxilio a la noche de antes.
Porque tú te callas entero
con un silencio pleno que te habita.
Amenazado como niño, así quedo.
Terror que te marches
tan callado.
¡ Salud !



